miércoles, 8 de junio de 2011

VOL.1


..."Somos lo que hacemos"...


Apostar todo lo que tengo por un poco de lo que me falta, como lanzarse al mar buscando respirar como lo hacen los peces, como querer que quieras en este segundo lo mismo que yo, como querer que llores en este segundo con la misma intensidad que yo…

Bah, si me perdí ayer mientras buscaba bajo mi cama el resto fósil de algún sueño y desperté hoy con la soga al cuello en lo alto de un pensamiento

Las hojas de este cuaderno se van llenando como una larga carta de despedida y un día voy a enviártela envuelta en mi mejor sonrisa. Respiro hondo, los vapores de tu canto me destrozan el alma y no puedo callarlo por más alto que grite… Debe ser que aún no me he muerto, que la vida me hace cosquillas buscando que llore, que le implore otra oportunidad

Asco, ya mendigué bastante, prefiero ahora comerme trozos de mi propio corazón; baja esa mano, el cariño terco del consuelo lo escupo, no me vendas flores de plástico, se les escapa el aroma a burla, no me vendas caridad que de un salto te asesino

Crucé el puente rayando todo su sendero con una lata de sangre que guardaba en mi mochila, la pudrición me inspira, los hedores que aspiro, incluso a penas levantarme me empuja a escupir más fuerte…

Ahora pienso en el momento en que creí podía sostener la soledad en una bandeja, cuando la sangre que se me escapa es el único banquete que puedo ofrecer, cuando la sangre se me cae y mancha la reluciente platería de esta vida de mierda

Tal vez lo único que duele más que decirte adiós es no haber tenido la ocasión de haberme despedido de ti.




…”La eterna nube”…

Hay cosas de las que uno no puede escapar, más cuando esas cosas pertenecen a uno casi sin querer.
Las aves emigran, los reptiles cambian de piel, los fumadores prometen todas las semanas que van a dejar de fumar, los eternos adolescentes juegan su juego, mientras a los que nos gustan los imposibles, seguimos en búsqueda de ellos. 
No puedo evitarlo, me seduce lo difícil aunque me angustia.
La eterna dualidad de las cosas.
Siento que te pierdo y te siento tan cerca, siento que te pierdo aunque nunca te tuve. Mensajes a la madrugada, la auto prohibición de llamarte a cualquier hora, avanzar por la ciudad y encontrarte en cada esquina, escondido en una melodía que alguien silva al paso, mirándome desde el afiche de una película francesa que todavía no estrenó, siguiéndome los pasos en el ruido de pasos que nunca serán tuyos, te encuentro a cada paso pero no te puedo alcanzar. 
Escribir como descarga, para darle paz al caos del pensamiento, fundir mis dedos en el papel, hacer de mi mano y la birome una sola unidad, 
buscar las palabras correctas para definir lo que siento, buscarte en mis sueños, buscar la paz…





..."I wanna leave"...


Es el espacio que le permiten sus monstruos. Como una angosta medianera atacada por perros desde adentro y afuera. Como una cornisa en la que zozobran sus ausencias. Nadie pintó esa superficie y sigo viéndola desde las ruinas del altillo, pero por las noches, sigilosamente escapo de esa construcción e ingreso a mi fosa para imaginar otra oscuridad (a veces lo oscuro disfraza la escasa profundidad de los ladrillos) Las paredes se iluminan con la luna mientras hacen sus conjuros los desgarrados, escriben gritos y lamen el aire de la confusión.

Mi celda no permite palabras. Aquí guardo en botellas, los gestos que me decepcionaron para beberlos en mis madrugadas ácidas. El espacio es mínimo, tengo que tirar los recipientes vacíos para darle más lugar a la ceguera.
Hoy, al entrar, ví huellas de un fantasma indocumentado. Ayer no estaba.
Es una pena que los fantasmas no tengan raíces y que su comunicación se limite al temblor.
Es una suerte haber llegado al refugio, estoy al resguardo de lo que no tiene brillo.

Ese fantasma tiene la exclusiva altura de tus caprichos,  evita ser visible, araña la sombra del humo para no desvanecerse con mi aliento y si quisiera espantarlo se abrazaría a los almohadones de nostalgia, por eso esta oscuridad callada se derrama como un café en un olvido blanco.

Aquí no se puede charlar, le digo al fantasma y el fantasma sonríe por la trampa tendida. No necesita palabras y no dirá ninguna aunque le esté arrancando los dedos y los pies. Los fantasmas no se desangran, viven el placer del dolor y el miedo, en una fiesta lúgubre. Se respiran la muerte y el desvelo es continuo pues no tienen párpados.




…”Mira la gente, compra sentimientos de cualquier sabor”…


Entro y salgo por esa ventana
como si fuera
 un globo cualquiera;
apagamos la cámara de seguridad
para 
terminar el postre a cucharadas.

Siempre que veo de cerca
esta 
pasión inexpresable,
quiero 
proteger el momento
con plástico adhesivo.

es la
 caótica experiencia
de 
engolosinarme a poquitos.
y algo 
menos, por demás.



..."La libertad es tan suave como una nube en el bolsillo"...



 La realidad es tan extraña, para unos es buena, para otros es fatal, unos con paranoias, otros en sueños, otros tan solo no existen mientras viven, y caminan entre otros muertos

Hay quienes la decoran e ignoran, con cortinas en las retinas, ven lo que quieren ver y se preocupan de lo que no es importante, mientras el de la esquina llora y se recoge en cada esquina, grita ansiado al cielo la palabra de la vida. 
Para cada uno distinta, diferente, biografías variadas, marcadas por el destino, creadas por lo vivido
Uno que mira, otro que se molesta, violencia y pena, muerte y vida. 
Gente que sufre, gente que muere y en su hogar se retienen en familia, unos en casa, sobre la mesa, se limpian el culo con las servilletas. 
Todos distintos pero iguales, viven en el mismo abismo, gobernado por animales


La bondad es una leyenda y la paz una mentira, aunque esta sea la más querida. 
Todos la pronuncian y nadie la desea., porque no llegaran a ella con la violencia. 
Gente buena, muerta por gente perversa. 
¿por qué la gente buena acaba siempre bajo tierra? 
No oigas sin escuchar, ni observes sin mirar, abre las cortinas y palpa tu realidad. 
Puedes aceptarla, o morir en tu ceguera, es cruel y pesada, pero has de vivir en ella. 
Puedes cambiarla y moldearla, recrearla en tus vivencias, y unirte a la marea, caminar con la cabeza alta y apoyando a la verdad caminar junto al mundo y reivindicar la libertad de pensar... 


                                                Pero, esto, quizás sea una mera utopía...
                                                                                                                                                                               

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