Que mis planes locos de volar rozando dientes de león con la yema de los dedos es cada vez mayor.
Esta noche me acuerdo de que, hace un tiempo, pensé que se me había volado el amor de nene que siempre tuve. Me quedé vacío de luz, de crayones, de caramelos media hora.
Me quedé ciego y tuve que tantear con las manos otras manos hasta que me dí cuenta de que las tuyas estaban más cerca de lo que pensaba.
Me soplaste las pestañas y volvió la luz, los crayones y los caramelos. Entonces volvió el amor de nene chiquito que pide que le cuenten una historia antes de dormir, que le bajen las persianas, que lo hamaquen y que le besen las rodillas llenas de pasto.
Y me gusta que me preguntes de lo que ya no importa.
Y me gusta que me preguntes de lo que ya no importa.
Y me gusta soñarte cada noche, cantando esas canciones que tanto me cuentas y que tanto me gusta oír.
Debés tener manos de alas que van a encastrar muy bien con mis tobillos de alas y por qué no con el resto de mi alma. Seamos una pluma. Volemos, volemos.
Un día voy a agarrar a mi ratón y sus juegos. Voy a llenar mi mochila de libros y música, a tomar varias fotos, un poco de subsistencia, algo de respeto o dignidad (tendría que elegir) zapatillas de lona, un jean y una remera negra para salir a andar solo con eso. No me importa si comienzan a sangrarme los pies, no me voy a quedar. Voy a continuar el camino, buscando tu ser. Rumbeando para el norte. El celular no me lo voy a olvidar, lo voy a dejar a propósito. Total, la gente que me quiere sabe a donde voy a parar. Pateando por la ruta, ni en moto, ni a dedo, ni a caballito. Yo solo, solito, caminando como siempre, yendo a buscarte.....eso me gusta.Y quiero que me mires. Mirame dormir con una sonrisita que sos vos en los labios, mientras yo toco tu cara y tu mirada se pierde en una infinita ternura, como siempre pienso. Y yo no duermo porque te siento más cerca que nunca y me siento más nene que nunca, vulnerable pero confiado hasta el punto en que te dejo mirarme dormir con una sonrisa que soy yo en la cara y te dejo tocarme los labios con infinita ternura como me gusta verte.
Buenas días, tardes y noches. Estoy enamorado.
No sé por qué, ni cómo, ni cuándo. No sé nada.
Pero estoy feliz y enamorado.
No quiero preguntarme nada más.
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