sábado, 30 de julio de 2011

y cada día un poco más....

Ayer, al amanecer, noté que estaba solo en esa cama y solo en esa habitación fría. Necesité dormir con vos. Noté también que aclaraba afuera y en general a esas horas la noche sigue comiéndose a las luces. Y por consiguiente noté, además de que era sumamente extraño, que el invierno se acercaba, el clima iba a ser todavía más inclemente con mi cuerpecito. Y te necesité. Te necesito mucho
Necesito tus besos y cálidos abrazos.
Mi amor por vos es como apostar lo que no tengo, como creerlo pluma que me roza las manos cuando cae y me da tantas cosquillas que termino riéndome sentado en el suelo, agarrándome la barriga que se quiere escapar de mi ser. Riéndome por felicidad que logras transmitirme.
Es algo así como planear lo implaneable, decir lo indecible, saltar árboles caídos de tres metros y medio sin siquiera agitarse.
Y sí, será loco. Pero así es nuestro amor, que no entiende de tiempo, que nada sabe de distancias. 
Sos ese hermoso arco iris que me revela la luz luego de cualquier tormenta. Ese que me regala los colores más hermosos. Aquel que me ofrece un sin fin de momentos increíbles.


Duele, aunque lo diga bajito. O aunque no lo diga. Duele no tenerte cerca de mí. Duele aunque lo soporte, me preocupe, teclee despacio y sin fuerza porque en realidad no quiero teclear nada, quiero tomarme un avión o ir caminando si hace falta, para verte. Para besarte, abrazarte y sentirte.
Ambos sabemos que necesito un abrazo y que necesitás un abrazo. ¿Porqué no nos lo damos? 
Que barrera idiota la de la distancia.
Es curioso como te conocí. Una nunca espera encontrarse a su cien por ciento en la otra esquina. A su otra mitad parada frente a tus ojos. Unas manos más cercanas a las tuyas. Hasta que me doy cuenta, y te eligo, te quiero, te amo, y me entrego y vuelo a tu lado.
Con la esperanza tatuada en la piel te espero. Con el amor tatuado en el corazón te amo. Con tu ser tatuado en mi cuerpo me entrego a ti.



Necesito verte,  imaginemos que lo hacemos.
Me noté el corazón acelerado, los labios abiertos, las palmas apretadas, el pecho a punto de estallar, las ideas locas y revueltas, los ojos entrecerrados y risueños. Me noté volando bien alto, muy, muy alto, con los globos, allá lejos en donde ni las garras tiran y la gravedad funciona. Allá donde estás esperándome con una sonrisita de viento, con un corazón cálido y con el amor más puro que alguien puede darme.
Necesito un beso.

Necesito de vos.
Te amo!





No hay comentarios:

Publicar un comentario