ODA EXTRAÑA
..."Puis sa personne:une petite torche beaucoup moins lumineuse que parfumée,
d'où se détachent et choient selon un rythme a déterminer
un nombre calculable de petites masses de cendres"...
“La cigarette”, Francis Ponge
Le parti pris des choses
Un pequeño objeto donde se concentra la tarde de martes con lluvia, donde habitan los pueblos andados entre la niebla y la ventana grande de la vieja casa, donde vive mi abuelo y su memoria, su recuerdo de humo en el espejo. Un objeto miserable y máximo que en la vigilia me ha escrito los más tristes poemas, que en el llanto del vino me ha dicho al oído la letra de esas canciones vacías, que me ha sostenido la mano cuando el sueño y su interminable ciclo me penetraban los huesos. Un objeto silencioso, calmado, hecho a pausas, para dominar la muerte, para tejer los hilos de melancolía, para alejar a los insectos y a la perdutta gente, para perfumar la calle con el aliento de la noche, para dejarme debajo de las escaleras escondido de mi padre. Un objeto señalado de prejuicios, como los santos, como los putos, como dios. Un objeto de mi nostalgia, entre sagrado y sacrílego. Un objeto de mi olvido, ínfimo, diminuto. Un objeto cuya vida se consume al instante de iniciar el cosmos, al momento incalculable de encender toda la luz del universo…
2
El infeliz, lo es mucho más al esperar un alivio mínimo. Siente crecer a cada instante la desdicha porque ni siquiera lo normal le sucede.
Utiliza la inmovilidad como talismán. Permanece acurrucado. Busca relajarse y trata de no pensar, pero es inútil. Como si fuera una encomienda extraviada en un casillero ajeno, el sueño no se hace presente.Siente fracaso y sequedad en la boca, pero no quiere levantarse pues se podría despabilar para el resto de su vida.
Entonces cambia a otra postura más estirada, boca arriba, para luego modificarla en un ciclo de idas y vueltas que no provocan alivio más allá de unos segundos.
¿Cómo llegará la mañana? piensa. Luego piensa que no habrá mañana o que sufre una maldición. Más tarde asumirá que murió pero que sigue despierto y entonces ya no importa si habrá mañana.
Al sentir impotencia se animará a ir hasta el baño, sabe que sentirá frío y será una adversidad para el descanso. Lo acompañan la tos y el mal humor (que al regreso se convertirá nuevamente en angustia)
¿Cómo es eso de estar muerto y poder pillar, estar muerto y sentir angustia?
Guarda esperanza en el retorno al calor de la frazada, lo aliviará, piensa, lo cuidara se dice, lo acunará, desea. Son engaños tramados por su mente que no deja de acosarlo. La angustia se hace insostenible y la tristeza también. Está expuesto a lo que no debiera ocurrir pero ocurre sin piedad.
Dicen que un momento antes de morir, toda la vida pasa frente a los ojos de uno, en cambio en esta situación, un momento se detiene frente a los ojos de uno como para toda la vida, y se repite sin necesidad. La pesadilla ingresó a la vigilia, y ahora ocupa todo el cuarto.
La oscuridad de la escena desarticula la importancia de los párpados. No importa que estén cerrados o abiertos. Sólo importan sus preocupaciones, sus caminos trabados, su no trabajo, su frustración, su aislamiento, su ajenidad, su exclusión, su reemplazo, su materia disolviéndose en el tiempo y en el tedio. Pronto llegará la señal de no soportar más, entonces se levantará, tomará ese revolver barato, lo pondrá en su boca y disparará. A la mañana siguiente alguien al encontrar el cadáver, con gentileza cerrará los párpados que el horror mantiene abiertos.
Fleur
Flores por todas partes, de todo color, de diferentes formas y aromas, unas tristes, otras muertas y algunas que ni parecen existir, todas cortadas, sin raíces.
Como empezar otra vez lo que nunca terminaste, sin condiciones la pesadez nos aplasta el cerebro, volteas la esquina y te espera un golpe en la cabeza que te sienta donde estas y te quedas durante un buen rato, quedas pensando como reaccionar, esto nada tiene que ver con uno, menos con la edad, sino es la distancia entre la normalidad y el bordear la línea, distancia entre eso que quieres hacer, eso que hiciste y eso que harás, no es el tiempo, es la insatisfacción de que todo te salga mal, pero eso a nadie le importa, ni siquiera a ti, sólo es un medio de quitarte de encima a los que te sustentan y ganarte el pan de todos los días con el sudor de tu frente y además que ese modo de sudar te agrade.
Flores en las paredes a lápiz, a latex, a tempera, flores de noche, flores grises, flores de papel de cigarro, flores con aroma a tabaco y nicotina, flores en mi mente, marchitas, secas, flores sin pétalos, sin hojas, sin nada, porque no tengo más.
La ciudad esta mojada y puede que resbales, sólo me conozco el camino a casa y en mi cabeza todo se repite, entonces tomo un desvío para regresar y eso implica que las sensaciones también regresen, las madrugadas de insomnio, lo sudores fríos, mareos y es por eso que no prendo la Tv y te hablo como si te importará lo que me sucede, pero no es suficiente salir con los amigos o besar al chico que te gusta y si tienes perro y también suerte te dejaras lamer las orejas y nada pase. Pero nada está bien porque estás de regreso y estás ausente y sin nada.
Flores en las florerías, flores para el desamor, flores para ti, flores nocturnas, flores absolutas, flores como las rosas, los pensamientos, los claveles o flores como las margaritas que deshojan sus pétalos siempre de la misma manera.
Flores que se repiten.
Resteras-tu avec moi ?
Sucede que el lado izquierdo de mi vida no me sirve, que el destino manipula mi edad, y no sé por qué, sucede que me odian y no me quieren, que las circunstancias me provocan para luego no perdonarme ni una más, sucede que no me soy leal, que debiera bastar con lo que soy y lo que no soy, pero no es suficiente, no basta, no basta… que pase lo que pase me sacarán a patadas de este lugar al que no pertenezco y en el que no quiero estar, en el que espero lo que lo viejos esperan.
Sucede que mi vulgar incognito que no sabe nada de nada, nada de la vida, nada de si mismo, nada de mi, que a pesar de nuestras vidas quebradas, rotas, dice que los años se me van por la alcantarilla, estos años que no sirven, que significan frustraciones que me acribillan a diario, que nada tienen que ver con el mundo con la alegría de vivir o la agonía de pensar sin ningún propósito.
Sucede que eres el punto exacto del dolor, el punto exacto en el que mis nervios adormecen mis fuerzas.
Perderme en sueños que llevan tu nombre
Hoy te extraño. Ya sé que nada cambió y que ni siquiera podemos imaginarnos. No seas cruel al recordarme que jamás supimos del otro, extraño la posibilidad de habernos tenido un rato aunque sea para despedirnos. Elegir juntos la mejor yerba para equivocarnos, y sentir que pueda perderte por una tontería así, o hablarte de aquel amor y que quieras que la historia hubiera sido con vos.
Me gustaría saber si hablás en sueños y en qué idioma. Saber si sos el de siempre, o por el contrario son distintos cada día, cada hora. Pero por las dudas, hoy quisiera que te mantuvieras en uno, tal vez haya más posibilidad de sabernos alguna vez.Quisiera que fueras escuchando la luna, de vez en cuando, para que no te resulte tan extraño. Yo la escucho casi siempre para que no seas vos solo el nacer de mi tristeza.
Yo por lo pronto memorizo los amaneceres a tu lado, el aire irrespirable de enero, mientras leo a Graves, a Baudelaire, a Allouch, y a Nicomendes Santa Cruz, por si te gustan y recorro los bares, tan propicios para la charla, el vino y el desconocerte amigablemente.

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